13/11/09

Sumisa, Esclava o Masoquista



Siempre me ha gustado ser sumisa, tengo grandes defectos, lo sé pero colgarme el título de sumisa sin serlo me parece muy falso, claro que viene muy bien descubrir el truco. Y he aprendido en este camino estrecho, que las sumisas que se cuelgan el título sin serlo terminan siendo Amas disfrazadas de sumisas.... y eso es muy injusto, rastrero y sucio.

Pero, a lo que voy,   ¡¡vamos a que hombre no le derrite la idea de tener a una mujer para hacerla y manipularla a su antojo? A todos !!, cuantas veces he escuchado... “A las mujeres no hay que entenderlas, sino quererlas” como si nuestro pequeño mundo de confusiones no importara....gran falacia, el hombre (dominante o no) que no se tome el tiempo de entender, comprender, masticar, deglutir a su mujer (sumisa o no) está en la luna de Valencia.

Pero ser sumisa no es ser manipulada ni usada, como sumisa tengo independencia, gustos y límites y eso me hace diferente de  ser una masoquista, las masoquistas sufren como gallinas ciegas del pisoteo de cualquiera y eso las convierte en unas “cualquiera” sin valor alguno.

A estas alturas de la vida donde el feminismo es parte de las mujeres y decirse sumisa o esclava suena raro, ridículo o enfermizo para la mayoría de las personas, no es así, si es a la persona indicada a la que se le entrega la sumisión, es un gusto y un placer entregarse a un hombre que sepa valorar esa sumisión y que tenga la hombría de “golpearla” con la fuerza del amor.

Cuando ha llegado el momento en que he encontrado a un hombre (dominante o no) entrego toda la fuerza interna que me domina por el simple placer de sentirme de alguna manera protegida, donde entrego mi empuje en las manos de mi hombre (dominante o no), mi  sumisa siempre latente y siempre a la espera de sentirme domada pero más que nada y aunque no soy perfecta, complacer a mi hombre (dominante o no) en lo que el desee, no por ser una tonta descerebrada sino el simple placer de materializar los deseos de mi hombre (dominante o no), y claro, es ahí donde se hace la diferencia entre un dominante y un hombre... pero ese es otro tema. (La de veces que me han hecho sentir usada y yo consciente dejándome ver la cara, me encanta disfrutar esos momentos donde observo desde abajo la “seudo altura” de algunos “hombres”, he tragado sonrisas huecas que hacen un eco en mi corazón haciendo grietas en este )


Cuántas mujeres u hombres he visto en mi vida que “sufren” el maltrato de su pareja... a estos sufridor@s les llamo masoquistas o juguetes rotos.... nada que ver con este hermoso mundo de la sumisión. Eso es la sumisión, ser una esclava y una masoquista. Mundos muy diferentes que son unidos por el lazo del dolor.

11/11/09

Fragmento de Historia de O

Alfonsina Storni - Dolor



Quisiera esta tarde divina de octubre
pasear por la orilla lejana del mar,
que la arena de oro, y las aguas verdes
y los cielos puros me vieran pasar.

Ser alta, soberbia, perfecta quisiera
como una romana, para concordar
con las grandes olas y las rocas muertas
y las anchas playas que ciñen el mar.

Con el paso lento y los ojos fríos
y la boca honda dejarme llevar...
Ver como las olas azules se rompen
contra los granitos y no parpadear...

Ver como las aves rapaces se comen
los peces pequeños y no despertar...
Ver como pudieran las frágiles barcas
hundirse en las aguas y no suspirar...

Ver como se adelanta la garganta al aire
el hombre más bello y no desear amar...
Perder la mirada distraídamente,
y que nunca la vuelva a encontrar,

y la figura erguida entre cielo y playa
sentirme el olvido perenne del mar.

10/11/09

Candles



El límite de cada dolor es un dolor aún mayor.  -Cioran.